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Sevilla se vuelve salvaje con Manuel Carrasco en el último concierto de su gira en La Cartuja

La Cartuja rugía esperando la llegada de Carrasco por cuarta vez en el estadio. No era una noche cualquiera: cerraba una residencia con la que el cantante ha querido celebrar sus diez años desde aquel 11 de junio de 2016, cuando convirtió este mismo estadio en el escenario del concierto más multitudinario de su carrera hasta entonces. Una década después, tras llenar el Wanda Metropolitano, el Bernabéu o el Carranza, y con el récord de asistencia a un concierto en España todavía en su poder, Manuel Carrasco regresaba a su origen para el último de cuatro conciertos, cada uno dedicado a un disco distinto de esta etapa dorada. Daban las diez de la noche cuando las luces se apagaban por última vez y la última bandera se izaba en el escenario. Comenzaba la música y, acompañado de un coro góspel, salía a cantar Oh, si pudiera, single de su último disco.

La noche siguió con canciones de Pueblo Salvaje I y Pueblo Salvaje II, como Tengo el poder, Pueblo Salvaje, Buchito o Gente Corriente, todas acompañadas de pirotecnia, luces y fuego. «Después de estas cuatro noches que nos han llevado a bailar el viento, a marcar la cruz del mapa y sentir la flecha en el corazón, llegamos finalmente al origen. Esta noche sí, Sevilla, bienvenidos a Pueblo Salvaje», fueron las primeras palabras del artista a un público que, entregado, siguió cantando cada estrofa.
Llegó el momento más caribeño de la noche: el onubense no solo cantó Prohibida, su tema que mezcla salsa con aires caribeños, sino que se atrevió también a bailarla. Como rey del baile, continuó con La reina del baile y, ya completamente metido en otros ritmos, sorprendió con el bolero Respétame, incluido en su último disco.
La noche continuó con una artista invitada a la que llevábamos viendo estas cuatro noches, pero en la sombra: La Pucci, corista de Manuel Carrasco, subió a cantar con él Cambiar, el tema que comparten. La atención se desvió entonces al cielo, donde un nuevo espectáculo de drones dejaba sin palabras a La Cartuja, cerrando con una frase que todos pudimos leer: «PUEBLO SALVAJE».

Una orquesta en escena empezó a tocar los primeros acordes de y apareció el onubense vestido de blanco para deleitarnos con su voz en Ya no y No dejes de soñar. Después, cinco bailaoras de flamenco salieron a danzar al compás de Polaroids y El grito del niño. Llegó uno de los momentos más bonitos de la noche: el cantante regaló su nueva canción, La humanidad, interpretada con muchísimo sentimiento.
No podían faltar los clásicos: Amor planetario, Hay que vivir el momento y Yo quiero vivir, con un público totalmente entregado. «Hay quien ve éxito y yo recuerdo todos los noes que hubo antes. Hay quien ve una meta y yo sigo viendo el camino. Hay quien ve ruido y yo escucho vuestra emoción. Hay quien ve diferencia y yo veo algo mucho más importante: gente feliz compartiendo la misma noche. Un abrazo nunca es solo un abrazo, y una noche como esta nunca será solo un concierto», fueron las palabras que dedicó a su público antes de bajar los decibelios y convertir el concierto en un momento mucho más íntimo, donde interpretó solo con su guitarra Salitre y Mujer de las mil batallas. Fue entonces cuando llegó una de las sorpresas más esperadas de la noche: apareció su paisano Arcángel, con quien interpretó Espera un momento y, como no podía ser de otra forma, un fandango.

La noche continuó en tono flamenco con Uno x uno y Rumba salvaje, y llegó el momento más sevillano de todos de la mano de María del Monte, que cantó Cántame mientras Sevilla entera bailaba la sevillana a su compás. La última sorpresa llegó con Gabri, componente de Sexy Zebras, junto al que Manuel Carrasco cantó Bailando con lobos.
El colofón final fueron Tan solo tú, Qué bonito es querer y A la sombra de una higuera, acompañadas de nuevo de fuegos artificiales, globos, fuego y drones, que esta vez dibujaron en el cielo: «Salvaje desde la raíz». Y es que, sin duda, fue una noche salvaje e inolvidable, donde volvimos a la raíz y al origen de Manuel a través de sus canciones y su producción musical.

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