La Sala Malandar desbordó este viernes de energía y pasión cuando Pedro Pastor subió a este escenario en el que, por primera vez, colgó el cartel de “sold out”.Con su mezcla única de canción de autor y ritmos mestizos, el cantautor español cautivó a los asistentes con temas como ‘Sapiens’, ‘Desnudémonos’ y el estreno de ‘El poder de un beso’.
Como ya ocurre en esta gira ‘10 Locos años descalzos’, en la que recorre lo mejor de sus discos, Pastor estuvo acompañado por dos músicos nuevos: Choby Santoro (Sao Paulo y Ciudad de México), al bajo, y Guillem Arnau (Tarragona), a la batería y percusión. Ambos se suman a Alvaro Navarro, a la guitarra y los coros, en sustitución de Alan Denis (batería), Nico Martos (bajo y coros).
La conexión con el público, procedente también de ciudades próximas a la capital andaluza como Huelva o Cádiz, fue palpable hasta el punto que el concierto se convirtió en una auténtica y calurosa fiesta.
Pastor ‘quiere morir cantando’ y agradeció a los asistentes el apoyo en estos quince años de conciertos en Sevilla con un cierre maravilloso: el canto a capella, entre el público, de ‘Mariposa de noviembre’.