El pasado fin de semana me encontraba por Madrid con mis amigos Marta y Alberto, de @negroyblancopro, que por cierto, son los autores de las magníficas fotos que acompañan a esta crónica.
El viernes me pusieron el disco “Tensión” de Daphne. Mi sorpresa llegó, además de por la calidad, cuando me dijeron que eran un power-duo de bajo y batería. Expresé mis dudas de que lo que sonaran fueran sólo estos dos instrumentos. La comprobación era fácil. Ir al día siguiente al concierto que ofrecían en la Sala Siroco. Y así lo hicimos.
Lo primero que me encontré era que no había trampa ni cartón. En el escenario Marcos Cabello (voz y bajo) y a la batería Jesús Rivera. Dos pedazos de músicos que no sólo transmiten su música sino una energía brutal.

Las baterías de Jesús contundentes, con pegada y sólo retocadas con algún efecto. También se lanzaron algunas secuencias de sintes. El bajo de Marcos era una especie de amalgama de sonidos realizados desde el único instrumento, acompañado por una veintena de pedales que conseguían producir todo lo que el día anterior no podía creer.
La sala estaba a rebosar, acababan de tocar “Vosotras Veréis”, un grupo de pop indie muy solvente que hicieron un fantástico trabajo para abrir boca al espectáculo posterior.
Daphne alternó temas más antiguos con los de “Tensión”. Pero el numerosísimo público coreó todos, rindiéndose hasta el punto de hacer “coreografías”, a la descarga atronadora de los riffs de Marcos y el buen hacer de Jesús. Todo un viaje de rock underground algo inclasificable pero tremendamente efectivo con giros y compases que recordaban a grupos desde black Sabbath hasta Rage Against The Machine. Seguro que no fui el único que se quedó con ganas de mucho más.
Lo prometo, un directo de Daphne te puede cargar las pilas para dos semanas. A partir de ahora les seguiré la pista y espero que pronto aterricen por el sur de España.
¡Gracias de nuevo a Marta y Alberto por las fotos!