CRÓNICA DEL F*CK CNSRSHP FEST 2017

Escrito por Antonio
Categoría: Festivales Creado: Jueves, 12 Enero 2017 01:36
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Otro año más nos vemos en Villena. Bajo el nombre de Fuck Censorship Festival, el que otrora fuese la Fiesta Presentación del Aupa Lumbreiras!, nos reúne para una nueva fiesta de música Punk Rock reivindicativa.
De nuevo en la plaza de toros cubierta de la localidad alicantina. Con otro nombre pero con la misma organización, con las mismas ganas de pasar un día lleno de música y diversión, e incluso con muchas caras que repiten entre el público que se ha hecho fiel.

Más de 12 horas de conciertos se acumularon a partir de la inauguración a cargo de Konsumo Respeto en primer lugar, seguidos de La Kontra. Los shows más tempraneros suelen ser los que amenizan la entrada de público en las primeras horas, de tal manera que los más rezagados (como es mi caso) entramos cuando ya habían finalizado sus espectáculos. No obstante, la gente que ya estaba en la plaza parecía bastante entonada para afrontar la tarde noche.

 

Los primeros que vi fueron la Fuckop Family, que cambiaron su puesto en el timeline a Envidia Kotxina.

El quinteto jugaba en casa y se vio el tirón que tienen en su tierra, pues mucha gente cantaba sus temas.

La Fuckop Family es un grupo que mola bastante de verlos, por lo entretenidos que son conjugando Metalcore, Reggae y Punk en dosis variables, según los temas que se marquen.

Los que se llevaban la atención eran los vocalistas Ganga y el “rasta” Abadía. Por supuesto, por allí también andaban Ricky, Arturo y Paco alternando ritmos Core con compases Reggae y otros riffs más metálicos.

Así, en la hora corta que estuvieron tocando, se dejaron caer con canciones como las celebradas “La cultura del odio” o “Esto no es vida” que sonaban a celebración. Aparte de por la fiesta que arman, por el propio hecho de que esta gira conmemora sus 15 años de existencia. E incluso tuvieron tiempo para marcarse una cover de Cicatriz: “Aprieta el gatillo”.

Sin duda que la Fuckop Family es una banda con merecimientos para estar en este festival y en este cartel, e hicieron pasar un buen rato.

 

Tras el breve break para cambiar los equipos, llegaron The Locos al escenario. Con la tarde invernal ya oscureciendo, Pipi devolvió el colorido a la plaza con esas chaquetas tan… “discretas” que gusta vestir.

Obviamente era Pipi el que captaba todas las miradas, pues ya siendo el corista y showman de Ska-P lo hacía, pues en su propio grupo, ni que decir tiene.

Con una banda renovada, pero con la misma intensidad y energía, dado que es Pipi el que hace y deshace, tanto en estudio como en directo. Realmente se comía el escenario, sin parar de moverse, cantar, arengar al público (que ya de por sí estaba bastante arengado)… Probablemente The Locos fue la banda más divertida. Va en el ADN de su líder. Con una clara intención de “dar la nota” de color, Pipi se empapó de un público encantado con temas como “Paletovisión”, “Vendedor de gloria” o “Buscando líos”. Con tanta energía como acostumbra a explotar desde su época en Ska-P.

La música, eminentemente Ska con apoyo de metales de viento, guardaba su punto de Punk inconformista en algunos momentos y algunos mensajes. Mensajes combativos y de resistencia que fueron el común en muchos de los conciertos.

The Locos se marcaron la cover del Txus de La Polla. Imagino que Evaristo, que esperaba a actuar más tarde, les dio sus “bendiciones” por ello. También cayeron otras como “Don’t Worry, Be Happy” y la archiconocida “Surfin’ Bird” de los Trashmen.

En fin, de todo un poco, y mucho humor y buen rollo con Pipi y sus secuaces. Con The Locos se hizo de noche en Villena y el público definitivamente copó la plaza de toros para colgar un año más el Sold-Out en taquilla.

 

Les tocaba a continuación a otros que también tocaban cerca de casa. En este caso: El Último Ke Zierre. EUKZ para los amigos.

Una banda de las de renombre en el Rock Radikal español, pero que aún aparecen sobre el escenario como si de colegas se trataran. Realmente es una banda empática y cercana con su público, haciendo que conciertos como este adquieran una acogedora atmósfera desde el primer acorde.

EUKZ presentaba su formación con El Feo (voz), Pedro (bajo) y Óscar (guitarra) como integrantes históricos, Kusio en la batería y la más reciente incorporación (Tico) en la guitarra.

Como decía, crearon una atmósfera muy grata desde el primer instante, por el gran feedback que tuvieron con un público que tenían de su parte siempre; pero creo que empezaron fríos y necesitaron un par de temas para coger la velocidad de crucero y encarrilar el resto del show como ellos querían.

EUKZ tienen bastantes discos dentro de una trayectoria de décadas, algunos más inspirados que otros y con una música que ha ido evolucionando durante años. ¿Y cómo se reflejó en el concierto? Pues hubieron cortes más intensos y otros más melódicos, pero consiguieron cohesionar un show muy homogéneo que levantó los ánimos y seguramente fue de los que más gustó en este festival.

Con las tablas que tienen el Feo y los suyos, tampoco es de extrañar. Pero la clave fue la elección de un setlist con lo más granado de su historia. Imposible resistirse a “Vuelta al infierno”, “Enganchados”, “¿A dónde vas” o “Mis calzones”.

A poco que se emplearan un poco y con semejante selección de cortes, iban a triunfar… Y así fue. Una plaza de toros entregada a los riffs de Óscar y Tico y, sobre todo, a la voz de un Rober que volvió a encandilar.

“Canto”, “Hachís”, “Altero mi cuerpo”… Los minutos pasaban y veíamos claro que estábamos disfrutando de uno de los grandes en este Fuck Censorship Festival 2017.

Y “No tengo miedo”, “Yo podría ser tu perro”, “Tus bragas”, “A cara de perro” colmaban las expectativas de los más exigentes seguidores de EUKZ para este show.

 

Otra muesca más en la dilatada trayectoria de los de Burriana, demostrando por qué son de los más reconocidos grupos de la escena.

Y si EUKZ son conocidos, qué decir de Evaristo Páramos. Gatillazo se subía al escenario entre vítores y ganas de juerga. Como siempre, el excantante de La Polla no dejaría indiferente a nadie.

Con otros dos exPolla (qué mal suena esto), como son Txiki y Tripi, además de con Ángel y Butonbiko, Evaristo se hacía fuerte en un escenario que conoce muy bien. No en balde ha sido uno de los habituales en las distintas ediciones de este festi (con sus correspondientes cambios de nombre).

Alternando cortes de Gatillazo con canciones de La Polla, Evaristo también aprovechaba los intercambios de temas para “comentar sus cosas”. Proclamas que no puedo reproducir porque me temo que el lenguaje no resultaba apto para menores… Es decir, Evaristo en estado puro.

Así se dio un genuino concierto Punk en este Fuck Censorship Fest por parte de uno de los grandes del género. Todo a base de “La familia unida”, “Señor juez”, “Un minuto de libertad”…

Cortes que proponían pogo entre los concurridos, que aceptaban esta propuesta de buen grado cuando sonaban las crudas melodías de “Lucky man for you”, “Cómo convertirse en nada” o “Nada que ver”.

La verdad es que sonaron un buen puñado de canciones, dado lo fulgurantes que resultaban en las guitarras de Txiki y Ángel: la genial “Mucha muerte”, “Hemos venido a divertirnos” (como una declaración de intenciones en toda regla), la aclamada “Bla-bla-bla” o “Johnny”, por ejemplo.

Todo adornado con la cáustica sorna del frontman y su ácido sentido del humor que no dejaba títere con cabeza. Evaristo, genio y figura.

 

Y de Salvatierra, saltábamos a Sevilla para recibir a los Narco. Otro de los habituales en estos lares.

Los andaluces ya tienen un nombre más que consolidado como banda referente del MetalCore nacional. Prácticamente desde aquel “Satán vive” del ’97, adquirieron un prestigio tan sólido como su propia formación.

El caso es que encima del escenario, con la dupla Vikingo – S Curro, se mueven como por su casa y se refleja en la fluidez con que manejan el setlist y los tiempos.

Su reconocimiento quedaba patente entre el público, pues fueron de los que más pogo y movimiento frente al escenario provocaron. Y es que con temazos como “Siempre enmarronao”, “Son ellos”, “Vizco”; el triunfo estaba garantizado.

Con el notable acento y la voz áspera de Vikingo (no sé si el hecho de beber whiskey a porrón, como hizo en el concierto, tendrá algo que ver en esto último), la gente coreaba los estribillos de himnos de Narco como “Tu dios de madera”, “Dame veneno” o “Kolikotrón”; haciendo un repaso por sus seis álbumes. Incluyendo el estupendo "Versiones para no dormir”, pues su pudo oír la “Demolición” de los Saicos.

Obviamente el contrapunto lo hacía un S-Curro que tenía un brazo en cabestrillo, aunque no pareció limitarle mucho a la hora de manejar el escenario y las letras con una entonación más limpia.

El resto de la banda, pues a lo suyo: Diablero y Amnésico a las cuerdas y Abogado en los teclados, con especial presencia en “La hermandad de los muertos”. Personalmente es una de las que más agradezco, será por ese toque “Folk” que supone la marcha procesional.

Sí es verdad que Manipulador no se encontraba en la batería en esta ocasión, siendo sustituido por un percusionista circunstancial, pero que defendió muy bien los temas.

“Chispazo” y “Puta policía” no podían faltar, dando cuenta de un nuevo show donde triunfaron nuevamente, sin duda.

 

Los siguientes en liza fueron Boikot, un fijo prácticamente en cada edición. No obstante, no puedo dar crónica de su concierto porque en esos momentos aproveché para hacer una entrevista a Aitor, insigne cantante de Hora Zulu. Entrevista que podéis leer en esta misma web.

Y precisamente Hora Zulu fueron quienes se subieron al entarimado a continuación. Los granadinos eran un contrapunto más lírico y reposado quizás, ante la efervescencia Punk y fiestera de muchas de las bandas del cartel. Esto no quiere decir que fuese un muermo de concierto. Más bien al contrario, sólo que desde un concepto distinto a los demás.

Personalmente me agrada mucho Hora Zulu, pues me parece que el Metal alternativo que producen es de lo más destacado de esta escena. Así pues, estaba encantado con verles de nuevo. Expectante ante su propuesta para este festival, particularmente quedé muy satisfecho con la actuación.

Con canciones como “Toma y obliga”, “Y no protesto” o su “Tango”, Hora Zulu aportó mucho valor añadido a la noche de Villena. Me gustó la solvencia con la que Álex y Javi marcaban los ritmos con el bajo y la batería que sonaron la mar de bien. Por su parte, Paco tan notable como se le esperaba en la guitarra. Un espectáculo muy fluido, a pesar de que hubo alguna queja por parte del público porque Aitor se extendía un tanto, hablando entre tema y tema.

Ciertamente que le gustaba presentar y explicar los cortes, con tranquilidad y propiedad. Seguramente a alguno se le hizo un poco denso, sobre todo en comparación con lo que solían las bandas previas.

Con todo, Aitor es un excepcional vocalista y un gran frontman. Templado y sereno, no necesita mucho para captar la atención de un público que incluso se atrevió con algunos pits cuando sonaron los acordes más duros.

El Rap cantado de manera impecable, sobre la base Metal, con letras elaboradas, labradas y más; todo ello hacían que temas como “Tientos”, “Camarada” o la excepcional “Mis barraqueras” sonaran enormes.

Por cierto, que creo que algunas de estas las cantó Aitor mientras se comía un par de bombones o dulces o algo así […].

“Agua de mayo”, “Andaluz de nacimiento” y “ A ver si me entiendes” no faltaron, rematando una faena notable de los "granaínos". Personalmente me supo tan a poco que quedé expectante por verles en una próxima ocasión.

 

Los últimos en liza fueron unos Envidia Kotxina que habían cambiado su puesto en el timeline a la Fuckop Family. No sé si intencionadamente o por necesidad, pero dejaron a esta veterana banda para cerrar el festival, en lo que sería la penúltima actuación de su historia. Tres días después, Envidia Kotxina tocaría su último concierto, por lo que este, en el Fuck Censorship Festival, era prácticamente la última oportunidad de verlos en directo.

No puedo comentar en profundidad el show, porque el cansancio ya hacía mella. No obstante, sí puedo decir que la actuación estuvo muy envuelta por una atmósfera muy emotiva. Se manifestó un grato afecto mutuo entre la banda y el público. Un homenaje en las dos direcciones que dejaba un gran feedback.

Bueno, todo esto sin dejar al margen el hecho de que Envidia Kotxina es un grupo de Punk, claro.

Ahí estaban Ziku, Aguelo, Txafas y Ska, además de la familia de Ángel (Aguelo), que se acomodaron en un lateral del escenario para participar de esta gran velada.

Con canciones ya míticas dentro de su carrera de 7 discos, ofrecieron a un público aún muy numeroso el deleite de oír por última vez: “La raba”, “Daños colaterales”, “Mala patada”, “Un madero, mil lapizeros”, “Malos pensamientos”, “Akaba ya”, “Alimañas”... Para mantener la esencia de Envidia Kotxina hasta el final.

En fin, así transcurrió. Esperamos vernos en la próxima edición.

Hasta la próxima.
Salud!

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