Monkey Week. Décimo cumpleaños feliz. Sábado

Categoría: Crónicas de conciertos Creado: Domingo, 25 Noviembre 2018 23:20
Visto: 161

La última jornada de esta décima edición del Monkey Week se presentaba llena de alicientes y con un programa intenso y variopinto como es caracterítico y sello de este peculiar y genuino Festival cuyo éxito les puede estar llevando a unas cotas de aglomeraciones y sobreaforos que tendrán que estudiarse para próximas citas.

 

Porque Monkey Week se ha convertido en un referente nacional e internacional con sus amplio programa y poco a poco también ha ido calando en un público acorde a esa filosofía. También los diferentes espacios buscan sacar provecho de la ocasión por lo que no fue raro encontrar situaciones en qu sin pulsera se accedía a recintos, cosa a vigilar porque conlleva malestar e injuticia entre los compradores de abonos.

Dicho esto nos centramos en lo musical. La siempre atractiva pista de choques nos recibía con el concierto de Suko Pyramid. Una propuesta que suscitaba poco interés entre los presentes y que sobre el escenario tampoco parecían importarles sino que alentaban entre situaciones poco procedentes a la marginación (artísticamente hablando). Nada que ver con la propuesta de Mounqup que a base de inspiración en solitario con bases y movimientos eléctricos atrajo curiosidad primero y admiración después.

Los fundamentos cercanos al pop inglés de Poolshake tienen bastante buena pinta. Juventud y un camino que puede funcionar encontrando canciones, que no es poco ni mucho. Así como Uniforms en un primer momento te hipnotiza profundamente el efecto es de efecto no duradero. Un sonido demasiado envuelto en ruido nos dejaba con ganas de mayor deleite. Pero la cosa cambió con The Limboos. Un viaje a otro lugar y a otras décadas a bordo de rhytm and blues y otras delicias que nos puso a bailar y a recordar por qué nos gusta esto de la música. Fue un espectáculo de club, de sabor clásico pero atemporal. Conciertazo.

Tras esto buscamos reengancharnos al sábado con los supuestos platos fuertes de la jornada. Así pulsamos el ambiente ya nocturno con Perro tratando de justificar su papel principal de cartel con ciertos altibajos, la enorme expectación por ver a los Derby Motoreta´s Burrito Kachimba a quien rápidamete se les ha colgado el cartel de gran esperaza del rock andaluz (quizás de forma muy premeditada e impaciente) y unos Pony Bravo que a pocas semanas de sacar nuevo disco pilló al numerosísimo público que los esperaba en un sí pero no, o lo que es lo mismo canción viene y va sin tampoco romper como ídolos locales aunque no le falten sus seguidores.

Y así nos despedidmos ya con las fuerzas justas y con las ganas de una futura edición echando de menos más espíritu Monkey que lo encontrábamos en determinados ambientes pero que en las grandes atracciones se diluía y se vulgarizaba sin que entre uno y otro espacio hubiera si acaso 200 metros. Larga vida al Monkey y que el Monkey sea más Monkey.

 

 

INSTAGRAM