NSM, NO SIN MÚSICA, NUNCA SIN MÚSICA

Categoría: Crónicas de conciertos Creado: Domingo, 22 Julio 2018 23:14
Visto: 298

Con el pasar del tiempo y de ediciones en los Festivales pueden pasar muchas cosas sin quedarnos en las descripciones más obvias de consolidación o desaparición. El No sin música a día de hoy es un festival con una filosofía en su cartel bien definida que, precisamente pasa por no tener una única línea estilísitica y abrirse a estilos y a edades; está perfectamente integrado en la bellísima ciudad de Cádiz y que además, en cuanto a la calidad de sus propuestas ha supuesto que hubiera poco de intrascendente en cada uno los 3 días de programación.

 

 

Prácticamente fue aterrizar en el recinto y encontrarte una leyenda, Marky Ramone que ha confeccionado una banda con garantías para que, desde la batería, no deje de disparar temas a alta velocidad sin descanso en lo que supuso un curso acelerado de punk. Sonó historia de la música con "i wanna be sedated", "i wanna be your boyfriend", la particular revisión acelerada de what a wonderful world y, por supuesto, Blitzkrieg bop culminando con éxito el particular viaje a los años 70.

Ramone

Merche Corisco nos hizo reencontrarnos con la música nutrida de flow y buenas vibraciones antes de que los burgaleses de La M.O.D.A. con una interesante puesta en escena nos convenciera tanto por el nivel musical enriquecido de vientos y acordeón así como la transmisión de su particular interpretación folk que resulta distinta, personal y convincente. De esta manera sólo quedaba disfrutar especialmente de temas como "Héroes de sábado" o "Gasoline".

moda

 

Ya no extraña ver a Sidecars como cabeza de cartel de festivales o contando con "prime time" en ellos. Siempre he sido defensor a ultranza de un grupo que hace que el rock en español no quede lamentándose de tiempos mejores con Los Rodríguez o más recientemente Pereza. Los madrileños son dignos sucesores de ese testigo a base de muy buenas canciones y sensación de banda que a base de insistir y no desistir están donde están. Cremalleras, el cover de Mi enfermedad o Los Amantes son buenas razones para exigirles aún más.

DSC 0513

 

El viernes a simple vista parecía el día con menos vaivenes estilísticos en cuanto a lo musical. Si bien Shinova abrieron el día con buenos argumentos compositivos, interpretativos y característico en lo vocal las excelentes referencias a Viva Suecia parecieron no refrendarse en un concierto que sólo pareció romper al final del mismo. Los jerezanos Supersonika nos invitaban a degustar rock clásico antes de que las rimas de Kase. O tratasen de encender y provocar conciencias. Bien acompañado por el Momo su concierto tuvo buena acogida e importantes dosis de experiencia al servicio de los incondicionales del rap.

 DSC 0056

Triángulo inverso sirvieron de delicada introducción a la presencia de Izal en el escenario principal. Las cuestiones subjetivas siempre admiten debate pero la afluencia de público que congregó el grupo dice a las claras que los festivales apuesten por ellos como éxito taquillero con escaso margen de error. Para quienes los conocíamos de antemano de no sólo una ni dos veces el concierto tuvo lo que es habitual en ellos dejando para el final sus dos himnos como la mujer de verde, o el baile que destacan sobremanera en su aún incipiente discografía.

DSC 0238

Lo de Rufus T. Firefly destila un aroma especial. Desde su puesta en escena muy juntos con batería y teclados enfrentados y las pinceladas psicodélicas del repertorio lo cierto es que dejaron buen sabor de boca antes de que Dorian reclamasen nuestra atención desde el escenario principal. La electrónica al servicio del pop que conjuga con las composiciones elegantes, sin exabruptos y con algún toque efectista como fue el cañonazo de confeti rompiendo la calma como habitual tono de sus conciertos. 

DSC 0347

Otro de los grupos de la provincia Lost bullet nos propuso convencernos que en Cádiz se hace rock: mucho y bueno. Finalizaba el viernes con enorme expectación por otro de los nombres internacionales del cartel de este año: Zoé. La banda mexicana venía precedida por fama y buenas críticas pero bien por la hora o por otro motivo aquello distó mucho de ser el concierto que espérabamos. No iban sobrados de actitud y encima el sonido hizo que grandiosos temas como Nada prácticamente pasaran desapercibidos. Otra vez será.

DSC 0582

 

El sábado se inició con The Milkyway Express volviéndonos a demostrar que no hay escenario que se le quede grande. Una vez más su rock americano tiene un nivel sobresaliente tanto en ejecución como esos solos de armónica brillantes. Sin el viento a favor de su estilo musical para otros horarios y oídos lo cierto es que quien los ve lo ensalza. Y con razón.

DSC 0628

 

Last drop es otra de las bandas gaditanas que auguran buen presente y futuro al rock con mensaje y reivindicativo. Antecedieron a unos Antílopez que para citas festivaleras se rodea de la banda ancha como acompañamiento que no distorsione en exceso lo esencial y el buen humor de los onubenses. Creatividad y diversión se vuelcan en cada una de sus canciones en lo que ya es un secreto a voces dentro de nuestro panorama musical. 

DSC 0736

 

Seguimos en Andalucía para conocer otra de las incipientes bandas de Jerez que cuenta con algún que otro componente ilustre en sus filas: La Tarambana. Repertorio de nuevo rockero, de aquello que en su momento se denominó rock latino aunque con alguna que otra marcha más.

 

Fue entonces cuando se paró el tiempo. Vintage Trouble no salieron a escena, se comieron la escena y todo el Puerto de Cádiz de paso. Es muy difícil describir lo vivido por esta banda californiana que navega entre el blues, el soul y el rock y que para muchos supuso el mejor concierto del festival y el mejor concierto de muchos festivales sin duda. Lo mejor que puedo escribir sobre ellos es que si tenéis la oportunidad no dejéis de verlos y disfrutarlos. Mención especial a su frontman que no paró de bailar, cantar como los ángeles y subirse a todo lo que le pillara medianamente cerca amén de mezclarse con el atónito y entusiasmado público que vivimos aquello.

VINTAGETROUBLE

 

Tratamos de reponernos con más música y en particular con Santísima que cuenta con un sonido de guitarras más que notable antes de que una de las figuras icónicas del rock patrio nos llamara a filas. Llegaba Bunbury. Su concierto es un ejercicio perfeccionista y perfeccionado de evolucionar repertorios de todas su etapas llegando a un feliz equilibrio. Cumplió con su papel a menudo muy exigido pero que sin miedo, con trabajo y éxito asume. Los nostálgicos siempre agradecen esos Mar adentro, héroe de leyenda o Maldito duende que intercala y regala con generosidad y beneplácito.

DSC 0230

 

El relevo generacional se hacía patente en las primeras filas del concierto de Residente que tiró de carisma, de energía y de letras llenas de mensajes y fomentando la unión de latinoamérica. Su fuerza también se basó en recordar a Calle 13 con temas como Atrévetete o Muerte en Hawaii o una de las canciones del verano, Sexo.

 DSC 0469

El rock stoniano en lo musical y visual de Los Labios y un final de fiesta alegre, divertido y contagiosamente bailable de La Pegatina nos emplazaba al deseo de volver para un No sin música 2019 que, además de todo lo contado, ofrece un ambiente fantástico y organización, servicios y barras que contribuyen a que la experiencia festivalera sea plenamente satisfactoria. No sin música, Nunca sin música.

DSC 0550

 

Fotografías: Irene García Medina

 

 

 

 

INSTAGRAM