No se puede negar lo innegable. Joaquín Sabina. Sevilla

Categoría: Crónicas de conciertos Creado: Lunes, 19 Junio 2017 17:03
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18 Junio, 2017. Estadio de la Cartuja. Sevilla.

 

Sabina en una calurosísima Sevilla a la que piropeó con un "Menos mal que en Sevilla refresca por la noche. Pero no pasa nada, esta ciudad es tal para los sentidos, que hasta el sudor huele a Channel número 5" presentaba su último trabajo, lo niego todo, que además de ser un disco sólido y con el sello personal de la producción de Leiva, servía de perfecta excusa para una nueva gira del de Úbeda.


Pausado, con regusto en la voz y en la forma de cantar apareció Sabina centrando la primera parte del concierto en el mencionado reciente disco con temas como ¿qué estoy haciendo aquí? en clave de reggae o la rockera las noches de domingo acaban mal.


Hablar de Sabina es hablar de quiénes lo acompañan desde hace tantos años. Y Joaquín les da su sitio. Los polifacéticos Pancho Varona y García de Diego asumieron instrumentación y algunos de los clásicos como vocalistas sin obviar el papel protagonista femenino que en esta gira recae en Mara Barros.


La del pirata cojo en voz de Varona supuso el punto de inflexión y despegue del concierto que desde ahí fue una sucesión de aplausos, levantarnos de nuestros asientos y complicidad a la hora de unir voces con Sabina.


Proyecciones llenas de recuerdos como las de Chavela Vargas mientras sonaba por el boulevard de los sueños rotos, los espontáneos bailes que arrancaban Y nos dieron las 10 o Noches de boda o la magnífica las 6 de la mañana que interpretó Jaime Alsúa para acercarnos de nuevo a la cara más rockera del amplísimo cancionero de Sabina, nos ponían a todos de acuerdo, muchos síes en vez de nones.

Se puede negar todo pero innegable es que Joaquín Sabina se ha convertido en ese poeta respetado, admirado e intergeneracional y cada concierto es una celebración de la riqueza de su obra y un nuevo acopio de pastillas para no soñar que posiblemente quedarán caducadas en las reboticas de las farmacias.


Hasta la próxima Sabina.

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